Waimuanechiga
La territorialidad del pueblo Magütá
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Universidad Nacional de Colombia, sede AmazoniaResumen
Federico José Huaines introduce en Magütá a Pedro Ignacio Pinheiro, quien es el líder del museo Magütá. Menciona que también están presentes Graciela Arapacho (esposa de Pedro Ignacio Pinheiros de Enepu, Brasil) y Francisco y Nino Fernandes. El abuelo Pedro Ignacio Pinheiro cuenta cómo el pueblo Magutá logró recuperar su territorio en Brasil. Antes de que lograran reconocerlo como propio, habían llegado unos hombres que apropiaron de sus tierras y aguas, los esclavizaron, los maltrataron como si fueran animales y mataron a muchos. Pedro Ignacio Pinheira cuenta que cuando tenía 25 años, ya había vivido la muerte de sus abuelos durante la época del caucho, denominado como el tiempo del cuero de animales. En 1972, llegó la organización FUNAI y la comunidad de Vendaval comenzó a reclamar sus derechos y a expulsar de su territorio a las personas que los habían maltratado. El pueblo ya estaba más organizado y lograron relaizar reuniones, viajando en canoa (en esa época no existían motores) y llevando su propia comida. En una reunión en 1980, un antropólogo los ayudó a crear proyectos y a entender cómo defender legalmente sus derechos, aunque al principio hubo desconfianza por el maltrato experimentado anteriormente. En otra reunión, un abogado les explicó como primeros habitantes del territorio, eran sus verdaderos dueños. A partir de ahí, llegaron fotógrafos y topógrafos para delimitar el territorio que les pertenecía. Con apoyo internacional —especialmente de Australia—, consiguieron recursos para financiar el proceso legal de demarcación, ya que el propio pais no contaba con los fondos suficientes. Sin embargo, fueron varios aaños de lucha en los que muchos murieron por defender su tierra, hasta que lograron que el gobierno reconociera su territorio mediante un decreto. Finalmente, celebraron su victoria y comenzaron a planear cómo usar la tierra para vivir y trabajar. Así es como hoy en día los Magutá son los legítimos dueños de su tierra.
Federico José Huaines tagawa ni ni ṵ́ uguchiga oí aekaku Pedro Ignacio Pinheiro centro museo maguta taugukua. Oí aekaku Pedro Ignacio Pinheiro tagawa ni dea mauchiga wena nana yauguchau waimuchiga.
Federico José Huaines introduces Pedro Ignacio Pinheiro in Magütá, the leader of the Magütá museum. He mentions that Graciela Arapacho (wife of Pedro Ignacio Pinheiro from Enepu, Brazil), and Francisco and Nino Fernandes are also present. The elder Pedro Ignacio Pinheiro recounts how the Magütá people recovered their territory in Brazil. Before it was recognized as theirs, men had taken their lands and waters, enslaved them, mistreated them like animals, and killed many. Pedro Ignacio Pinheiro recalls that at age 25, he had already witnessed the deaths of his grandparents during the rubber era, known as the time of animal hides. In 1972, the organization FUNAI arrived, and the Vendaval community began claiming their rights and expelling those who had mistreated them. The community became more organized, holding meetings, traveling by canoe (without motors at the time), and bringing their own food. In a 1980 meeting, an anthropologist helped them create projects and understand how to legally defend their rights, although there was initial distrust due to previous mistreatment. In another meeting, a lawyer explained that as the first inhabitants of the territory, they were the rightful owners. Afterwards, photographers and surveyors arrived to delimit the land. With internazónal support—especially from Australia—they obtained resources to finance the legal demarcation process, as the country itself lacked sufficient funds. It took several years of struggle, during which many died defending their land, until the government recognized their territory by decree. Finally, they celebrated their victory and began planning how to live and work on the land. Today, the Magütá are the legitimate owners of their territory.


